화요일, 5월 07, 2013
252ml de ebriedad en un jugo de manzana
Enfermamente me subí a la nave que me llevaría a la estación más cercana, en la que sin ninguna esperanza ni pensamiento me daba señales de tu sombra. Aterricé y lo primero que mis ojos encontraron fue a ti, sentado en una mesa flojamente con tus brazos doblados en señal de relajación, mientras te rascabas la cabeza al más estilo tuyo. Te vi muy cómodo y finalmente un pensamiento vino hacia mí... por fin supe qué hacías los martes después de desaparecer de mi vista a la hora de almuerzo. Sin embargo, eso no sirvió de mucho. Compré un jugo de manzana mientras te miraba por el rabillo de mi ojo y te despedí secretamente. Me embriagué en mis pensamientos y alusiné en el camino. Todo sabía a manzana.
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